Sunday, January 16, 2005

Esperando al Señor Goodbar

[En días confusos, marcados por los sedantes, los antiinflamatorios y las conversaciones inconexas]

Mi hermana:

¿Qué tal tu amigo? ¿Ha ido a la cárcel? Vaya, tengo entendido que las prisiones son lugares interesantísimos llenos de gente encantadora… Ah, ¿sí? Pues cómo lo siento. Dile que vaya a la lavandería muy a menudo. Allí hay mucho ambiente. Ya sabes, por el centrifugado y eso. ¿Sí? No te preocupes. Se los daré.

Mi madre y mi tía Zita:

Mi madre: La realidad debería estar prohibida. (Pausa) ¿Una copita?

Mi tía Zita: La vida debería estar prohibida. (Pausa) Sí.

Mi hermano:

¿Mi prótesis? ¿Cuál? Aaaah, la del ojo. No sé. En el recto de alguien. No, mamá, mucho mejor no indagar. No, mamá, con la miga de pan no se arregla. Habrá que comprar otra. ¿Con mi dinero? ¿Con qué dinero?

Mi hermana:

¿El plan Ibarretxe? ¿Cuál es ése? ¿El de proteínas? ¿El del análisis de sangre? ¿El de los colores? ¿Con el plan Ibarreche ese puedes comer de todo? Porque entonces súper a favor.

1 Comments:

Blogger Lo que queda de Mel. said...

Jaaaaaaaaaajajajajaja xD

January 17, 2005 at 1:21 PM  

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