Monday, December 13, 2004

Podría ser peor

Papá ha intentado suicidarse –no se lo reprocho–, metiendo la cabeza en el microondas. El pobre lo único que ha conseguido ha sido una contractura muscular y hacer el ridículo. Mamá, que es súper partidaria del suicidio (sobre todo, en el caso de su marido), ha intentado explicarle ya que así no va a ir a ninguna parte…

–…Pero a ninguna, te lo digo yo. ¿Que se quiere suicidar? Pues muy bien, que se suicide, pero sin montar el número. Hay mil formas de acabar con tu vida sin molestar a nadie. Yo, como soy tan práctica, mataría antes a quien se lo merezca: la gente que tiene malos pelos, la gente fea –es que no soporto a los-feos-con-personalidad; si eres un adefesio, por lo menos no salgas de casa o traumatízate o haz algo, por el amor de Diossss–, la gente maleducada, la gente que lleva la mochila por delante como si fuesen arapajoes (pero yo no soy racista, ¿eh?), la gente que va mal pintada o teñida por su peor enemigo (que son la mayoría)… Vamos, la gente. En general. Pero, claro, eso soy yo. Tu padre no. Tu padre es un botarate que, antes de cometer un homicidio de lo más justificado, prefiere tirarse todo el día en casa, como un alma en pena, hecho un cromo, con esa barba y yo, hijo mío, ¡YO! tengo que sufrirlo. Soportarlo. ¡Verlo! ¿Que quiere suicidarse? Coño, pues que lo haga. Pero que lo haga de una puñetera vez. Mil veces he tratado de explicarle ya que las venas NO se cortan en horizontal, sino con un tajo así, oblicuo. Y que, si va a hacerlo, lo haga en el baño de servicio y no el bueno, que acabamos de cambiar los sanitarios y tendría maldita la gracia. Pero él no aprende. Tu padre no aprende. ¿Te vas a ahorcar? Pues muy bien. Adelante. Pero hazlo bien, no con un cinturón que no puede soportar tu peso, imbécil, con esa barriga. Coge un cable o compra una soga bien recia. Y, por los clavos de Cristo, no te cuelgues de una lámpara, que no están diseñadas para soportar suicidas como si fuesen lágrimas de Murano. Pero él no. Él nada. En fin, ¿te caliento un poco de leche? … Sí, no te preocupes, si al horno no le ha pasado nada. Bueno, si lo estropea, le mato. Te juro que le mato. ¿Qué? Sí, sí, claro, hijo mío, de lo más afectada. Y digo yo: ¿la leche con azúcar o con cacao?

1 Comments:

Blogger Delirio said...

Enternecedor...
Si yo fuese él, no le haría gran caso y moriría de un gran salto al vacío, sólo por mostrar algo de personalidad y joderla bien.

December 17, 2004 at 2:33 AM  

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