¿Mortificación? Ríete tú de San Estanislao de Kostka
Al final, ha resultado que el pezón no era de mi hermana, sino de mi primo Remy. Ha decidido hacer méritos para el papado. “A mí, a mortificación no me gana nadie”, pensó, después de un ayuno de más de 96 horas. Dicho y hecho, cogió un cortaúñas y… ¡Zas! Adiós, pezones.
Y menos mal que mamá es una tía lejana, porque a su madre le envió el prepucio.
Y menos mal que mamá es una tía lejana, porque a su madre le envió el prepucio.
3 Comments:
Este primo Remy todavía no llega al papado y ¡ya quiere su entrada fastrack al santoral!
¿Dónde vamos a parar? A ese paso va a haber más santos que feligreses.
San Estanislao, el joven pío huyendo en la noche polaca de su hermano, el pecador proselitista. Que historia.
Como era el santito de mi colegio, nos la leían todos los años. Daría un peliculón, con Leo di Caprio de Estanis, Jorge Sanz de hermano malo y F. Murray Abraham (o Marisa Paredes) como el prefecto de los jesuitas.
baby killer, no sé de donde has sacado esa mente tan perversa para escribir estos relatos, pero me he vuelto adicto.
Tienes una mente enfermiza, enhorabuena
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